Hipocorísticos en el fútbol

Los hipocorísticos (literalmente, palabras ‘que acarician’ en griego) son los nombres cariñosos con los que llamamos a la gente. Por ejemplo, usamos un hipocorístico cuando llamamos Lola a Dolores o Nacho a Ignacio. Habiendo tanto jugador en el fútbol, es normal que se puedan ver muchos hipocorísticos. Aquí voy a hablar sobre algunos de ellos. Para eso voy a ir presentando las distintas maneras de formación de hipocorísticos (que se pueden ver en la Gramática o en la Wikipedia).

Apócope o acortamiento (Nico por Nicolás)

Una manera sencilla de formar hipocorísticos es por apócope o, mejor dicho, por acortamiento, es decir, por la supresión de los sonidos finales del nombre, como en Tere por Teresa. En el fútbol encontramos muchos casos:

Dani por Daniel: Dani Alves, Dani Parejo.

Edu por Eduardo: el mítico Edu del Arsenal (retirado en el Valencia), al que todos llamábamos Edú.

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Fede por Federico: Fede Cartabia y Fede Vico, compañeros del Córdoba este año.

Fran por Francisco: el inolvidable Fran del Dépor, Fran Vélez o Fran Mérida.

Javi por Javier, Xabi por Xabier y Xavi por Xavier: Javi Guerra, Javi García, Javi Fuego, Javi Martínez o Javi Venta; Xabi Alonso y Xavi Hernández.

José Mari por José María.: como el José Mari de Atleti, Milan y Villarreal entre otros.

Lío o Leo por Lionel o Leonel: A Messi la gente le llama Leo, pero su nombre es Lionel. Mucha gente se extraña, pero, bueno, seguramente sea porque existe también Leonel.Eso sí, si se pone Lío hay que poner la tilde. Los hipocorísticos siguen las normas de ortografía normales. Por eso Álex (de Alejandro) se debe tildar (algo que Álex López, del Celta, Álex Pérez del Getafe o Álex Bergantiños no hacen en sus camisetas). Un Leo más claro es el de Leo Baptistao o Leo Franco, que se llaman Leonardo.

Manu por Manuel: Manu Trigueros.

Moi por Moisés: Moi Gómez.rafa-paz1

Nico por NicolásNico Gaitán o Nico Pareja.

Rafa por Rafael: es una gran alegría poder recordar al gran Rafa Paz, sin olvidar el famoso «No me jodas, Rafa» dirigido al juez de línea Rafa Guerrero.

Salva por Salvador: Salva Ballesta o Salva Sevilla.

Samu por Samuel: los dos Samus del Málaga, Samu García y Samu Castillejo.

Seba por Sebastián: Seba Fernández, el Papelito, que estuvo en Málaga y Rayo.

Apócope + -i o -y

A veces al acortar se cambia la última letra por (o se añade) -i o -y.

Gabi por Gabriel: como el jugador del Atleti. Gabri en cambio sería más bien acortamiento puro.

Ivi por Iván: el jugador del Getafe.

Tanto en estos casos, como en los que el hipocorístico ya termina en -i al acortar, como en Javi, la RAE recomienda usar la -i mejor que la -y. Hemos visto antes muchos casos en los que esto se respeta, pero no siempre es así. Por ejemplo, el lateral del celta Jonny (a partir de Jonathan), escribe su nombre con -y (y dos enes).

Riki por Ricardo: pero, ojo, el nombre de Riki, jugador del Granada, viene de su apellido Rico (Iván Sánchez-Rico).

Aféresis (Nando por Fernando)

Otra posibilidad es la aféresis, en la que se suprimen sonidos iniciales del nombre.

Naldo por Edinaldo: como el jugador del Getafe, o por Ronaldo como el jugador del Werder Bremen.

Nando por Fernando: el que jugó en Madrid y Barça o el que jugó en Valencia y Dépor.

A veces la aféresis se hace a partir del diminutivo:

Tito, el jugador del Rayo, a partir de Robertito.

Lillo, el jugador del Eibar, a partir de Manuelillo.

Nolito, el jugador del Celta, a partir de Manolito.

En catalán y valenciano se pueden forman nombres por aféresis como en el caso de Cesc por Francesc. Pero a veces la primera consonante del hipocorístico puede cambiar, al pasar a ser inicial de palabra:

Xisco por Francisco: el del Mallorca, el clásico de Recre y Valencia, que aún sigue en el Nàstic, o Xisco Nadal, quien después de jugar en Primera con el Villarreal ha acabado jugando en Primera Regional con el Segorbe, es decir, en la división por debajo de Regional Preferente, que va después de Tercera (ahora líderes de su grupo, eso sí).

Si el hipocorístico termina en consonante se puede añadir una o:

Ximo por Joaquim: Ximo Navarro.

Suso por Jesús: Suso el que ahora está en el Milan.

Aféresis y apócope se pueden combinar en casos como Toni, de (An)toni(o), como Toni Doblas (esta temporada en el Cornellà).

Con cambios en las letras

Hay otros hipocorísticos algo más complicados, donde aparte de acortamiento o aféresis, aunque se mantienen las vocales del nombre, se cambian las consonantes. Vamos con algunos de ellos:

Con palatalización

Hay algunos casos en los que se palatalizan las letras del nombre, imitando a los niños pequeños. Son los que presentan sonidos palatales como ñ o ch:

Nacho por Ignacio: el del Madrid o el del Rayo.

Toño por Antonio (donde también hay aféresis): Toño García el del Levante o el portero ahora en el Rayo.

Chechu por José: Chechu Dorado, Chechu Flores o el gran Txetxu Rojo (ahora creo que sin equipo).w_900x700_07152744chano

Chano por Sebastián: como el clásico jugador del Tenerife, con o añadida al final.

Con repetición de consonante

En otros casos se toma solo una parte del nombre, pero la primera consonante copia a la segunda:

Kike o Quique por Enrique

Kiko por Francisco: Kiko Narváez o Kiko Casilla.

Memo por Guillermo: hipocorístico por suerte no muy extendido en España, pero que, por ejemplo, vemos en el caso de Memo Ochoa, el portero suplente (y tanto) del Málaga. Aquí vemos otro fenómeno interesante, como es la pérdida de la r final de sílaba. Ocurre lo mismo en Beto, por Alberto. El portero del Sevilla se llama Antonio Alberto. No obstante, esa r se puede conservar, como en el caso del mítico Berto del Oviedo, que acabó siendo amenazado de muerte por irse al otro Oviedo.

Aquí se puede incluir otros como Fofo por Alfonso (como el jugador del Mallorca).

En otros casos, las consonantes son iguales pero no se corresponden con las del nombre original:

Koke o Tote por Jorge: Koke Resurrección (el jugador del Atleti). Tote, ahora sin equipo.

Keko por Sergio: como Keko el jugador del Albacete que últimamente está marcando bastantes goles.

Vemos que en muchos de estos casos se usa la k, seguramente para acortar (y quizás para diferenciarlo del nombre original), pero no siempre ocurre. Así tenemos a Coke el del Sevilla, con una sola k, o al mítico Coque Contreras.

Diminutivos

Una forma muy común de formar hipocorísticos es por medio de diminutivos. Así tenemos desde el mítico Juanito a los míticos nombres de brasileños como Robinho o Ronaldinho. Por haber hay hasta un exjugador con nombre de diminutivo. ¿Lo adivináis? Exacto, el gran Ito, que se dio a conocer en aquel sorprendete Extremadura y que ahora veo que entrena al Díter Zafra (uno de esos equipos que no ponían la tilde en su escudo).

Combinación de dos nombres

Cuando un nombre es compuesto se suele coger el primer nombre y una parte del segundo. Hay muchos casos como Juampi (de Juan pablo), Juanlu (de Juan Luis), Josemi (de José Miguel), juanmiJuanmi (de Juan Miguel) Juanma (de Juan Manuel), etc. Todos recordamos a Juampi Sorín. También Juanlu, el jugador de Betis y Levante, entre otros, ya retirado, o Josemi, el que estuvo en el Rayo, o Juanmi Jiménez, el delantero del Málaga y Juanmi, el antiguo portero del Zaragoza, o Juanma Ortiz, el del Almería, ahora en Chipre.

Como ya hemos dicho, los hipocorísticos se deben adaptar a la ortografía. Así, por ejemplo, la n de Juan debe pasar a m cuando lo siguiente es una p. Por tanto, es Juampa y no Juanpa. Esto quiere decir que Juanpi, el jugador venezolano del Málaga, debería llamarse Juampi.

Otros casos más complicados

Pepe por José: Se podría haber incluido en el grupo anterior Pepe (por José). En el cole decían que procede de las iniciales de padre putativo, apelativo de san José, pero la RAE afirma en la Ortografía que en verdad viene del italiano Beppe, hipocorístico de Giuseppe. Pasaría lo mismo con Pep a partir de Josep en catalán. En el caso de Pepe el jugador del Madrid (pronunciado más bien [pépi]), que en verdad se llama Képler, probablemente estemos ante otro caso de imitación de la pronunciación de un niño.

Paco por Francisco: Lo mismo pasa con Paco. En el colegio nos decían (y veo que en la Wikipedia también) que venía de pater comunitatis, que era como se conocia a San Francisco de Asís.

Curro por Francisco: Tampoco tiene mucha relación Curro con Francisco. ¿Quién no recuerda a Curro Torres?

Los hipocorísticos de Miguel

Miguel es uno de los nombres que más variantes parecen tener:

Míchel: La primera (quizás con influencia del francés) es el típico Míchel, donde además hay desplazamiento del acento (típico de hipocorísticos). Tenemos a Míchel el ex jugador del Madrid, ahora sin equipo al que entrenar, Míchel Salgado o los míticos Míchel I y Míchel II del Rayo.

Miki: como Miki Roqué (sirva esta mención como recuerdo).

Michu, que no levanta cabeza después de no haber podido jugar con el Nápoles por lesión.

Hay otros casos como el de Chendo, que se llamaba Miguel. No sé si será un apodo o una variación de Miguel.

No es hipocorístico de Miguel, en cambio, Mikel, como Mikel Rico o Mikel Alonso (el hermano de Xabi, ahora en el Real Unión). Mikel es Miguel en vasco.

Tampoco, pese a lo que pueda parecer, Miku, el nombre del ahora jugador del Rayo, viene de Miguel. Con padre húngaro y madre venezolana, Miku en verdad se llama Nicolás Ladislao Fedor y su nombre viene de la forma húngara de Nicolás, Miklos.

Entre hipocorísticos y apodos

Otros más raros y de difícil explicación son, por ejemplo, Nené, el que jugó en el Celta y en el Espanyol, que en verdad se llama Anderson Luiz, o Piti, que se llama Francisco. Se pueden considerar hipocorísticos y no apodos siempre y cuando no tengan un significado. Si a Piti se le llama así porque parece un pitillo, pasaríamos a tener un apodo, igual que si a Cani se le llama así por ser canijo (aunque mide 1,80). O, por ejemplo, Cholo, como se llama a Simeone, podría parecer un hipocorístico de Diego Pablo, con palatalización, pero más bien parece que viene de cholo, que significa ‘mestizo de europeo e indígena’, supongo que porque Simeone tiene pasado italiano (pero ver lo que se dice aquí). Que es un apodo se puede ver en que se le llama el Cholo, con artículo delante. No sería natural algo como el Rafa.

Hay incluso hipocorísticos que se han consolidado como nombres. Es el caso de Emma o Maite. En el fútbol encontramos el caso de Toni Kroos, que se llama tal cual.

Pero bueno, yo creo que ya nos hemos hecho cargo de la cantidad de hipocorísticos que hay, y eso que solo he puesto unos pocos.

A partir de ahora iré incluyendo aquí los más interesantes. Si alguien cree que se me ha olvidado alguno clave, que lo diga. En principio me he fijado sobre todo en españoles y más o menos conocidos, pero si nos adentramos en categorías inferirores saldrán muchos más. Yo creo que, por lo menos, con esta entrada ya no se nos olvidará nunca lo que es un hipocorístico.

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